Lo sabemos, no tenemos excusa para no haber actualizado nuestro/vuestro querido blog durante los ultimos dos meses. Podriamos argumentar que si no encontrabamos ningun cibercafe (falso), que si hay que echarle muchas horas para seleccionar y formatear (sin artificios) las fotos (verdadero), que si el cansancio del viaje (totalmente verdadero)… Pero sabemos que sois muchas y muchos los que seguis este nuestro/vuestro querido blog, y que al fin y al cabo el blog es una manera de compartir esta aventura con todos vosotros, asi que no teniamos ya ninguna excusa para no dar senyales de vida. Y como estamos encantados de que os guste tanto el blog y de recibir vuestros comentarios y de compartir con vosotros nuestras aventuras y desventuras, aqui nos teneis de nuevo.
La ultima vez que os escribimos estabamos terminando nuestro recorrido por Laos. Ha llovido mucho desde entonces (entre otras cosas porque ha empezado ya la temporada de monzones, chiste facil lo se, pero me venia al pelo). Desde Laos pasamos a Camboya, y despues de 30 horas de viaje y 6 o 7 autobuses (por llamarlos de alguna manera) distintos, llegamos a Siem Reap, la ciudad donde esta esa maravilla arquitectonica que es el conjunto de los templos de Angkor: cerca de 50 templos diseminados por la selva (algunos literalmente devorados por ella, como es el caso del templo de Ta Prom que podeis ver en las fotos -y donde la Jolie rodo Tomb Raider-), y maxima expresion de la civilizacion jemer (que luego reivindicaria con bastante desatino un tal Pol Pot, lider de los jemeres rojos, quienes aniquilaron a cerca de 2 millones de camboyanos, la cuarte parte de la poblacion, entre 1976 y 1979).
Como sabeis, uno de los motivos principales de este viaje es el de realizar varios reportajes fotograficos sobre dos temas principalmente: uno centrado en eso que en Occidente llamamos la "espiritualidad oriental" (y que cada vez tengo menos claro que es, por cierto), y otro sobre el mundo de las ONG's y la solidaridad. Pues bien, en Battambang, la segunda ciudad en numero de habitantes de Camboya, hay una pequenya ONG llamada Tean Thor (http://www.teanthor.com/home.htm) que reune ambas condiciones, os cuento: se trata de una organizacion no religiosa, que presta ayuda a los enfermos de SIDA y sus familias, ademas de realizar una importante labor de educacion y sensibilizacion de la poblacion sobre esta enfermedad. Pudimos visitar sus instalaciones de la mano de su director, Kylok, y de Andrew, un joven norteamericano que paso de triunfar como analista financiero en la city neoyorquina, a dejarselo todo para irse a un pueblo perdido de Asia a ayudar a la gente. Uno de los proyectos de la ONG es el de trabajar conjuntamente con los monjes budistas de un templo cercano, para que estos ensenyen tecnicas de meditacion a los enfermos de SIDA con el objetivo de reforzar su sistema inmunologico. O al menos, esta era una de sus actividades hasta que al monje principal del templo (en casa del herrero, cuchillo de palo) le vencio la avaricia y empezo a pedir dinero a la ONG para seguir adelante con este proyecto, con lo cual ahi acabo la cosa.
Y esto me lleva a hablar de esa cosa llamada "espiritualidad oriental" y de la supuesta vida espiritual de algunos monjes. Si se trata de la mayoria o de una minoria, no lo podemos decir a ciencia cierta, aunque nuestra impresion es de que se trata de algo bastante generalizado. Aunque por una parte el hecho de ser monje durante una epoca es un rito tradicional y socialmente valorado para muchos jovenes asiaticos, no es menos cierto que algunos/muchos de ellos permanecen en los templos despues de esta etapa, como una forma sencilla de obtener sustento y alojamiento, sin necesidad de esforzarse por obtener un trabajo digno que les permita ganarse la vida. Por lo tanto, para algunos/muchos de ellos, llevar puestos los habitos significa ser respetado por la sociedad y tener comida y techo asegurados, lo cual no es moco de pavo (curiosa expresion, por cierto). Sin embargo, la paradoja es que, aunque se supone que todos estos beneficios se obtienen a cambio de dedicar sus vidas a la espiritualidad, la gran mayoria de los monjes con los que hablamos no se sentaban a meditar nunca, ni siquiera sabian como hacerlo. No dudamos de que en toda Asia hay muchisimos monjes y monjas que verdaderamente consagran su vida a recorrer un camino espiritual con honestidad y renunciando a muchos placeres mundanos. Pero no es menos cierto que la vida monacal es tomada por muchos jovenes y no tan jovenes como una "salida laboral" que garantiza la supervivencia sin exigir nada a cambio. En nuestro recorrido por el sudeste asiatico, nos encontramos mas con lo segundo que con lo primero.
Creo mas bien en una espiritualidad a pie de calle: la que practican, sin los habitos puestos, la gente que dedica su vida a ayudar a los mas necesitados. Gente como Tew Bunnag en Bangkok (mas abajo en esta misma pagina teneis una entrevista con el muy interesante), maestro de tai-chi y de meditacion, que dirige en los arrabales de Bangkok el Mercy Center (http://www.mercycentre.org/), organizacion que lucha por dar una vida digna a las personas enfermas de SIDA y sus familias; o gente como Kylok o Andrew, que con unos minimos recursos generan un inmenso beneficio para estos enfermos gracias a la labor de la ONG Tean Thor en la region de Battambang. Sinceramente, creo que tiene mucho mas valor espiritual el trabajo que realiza esta gente, que no el simple hecho de colgarse una tunica naranja y pretender tener el cielo ganado por ello.
Proximo estacion: Vietnam.
Despues de cuatro meses viajando, uno se da cuenta de que viajar tambien cansa. Y que estar moviendose dia si y dia tambien de un sitio para otro, es agotador. Y de que tener que decidir, con un menu en las manos, que quieres desayunar, que quieres comer y que quieres cenar, 3 veces al dia, 7 dias a la semana durante 4 meses, poco a poco va minando tus energias. Dicho de otro modo, al cabo de 4 meses, estabamos en crisis viajera. Necesitabamos echar el ancla una temporada, necesitabamos un hogar, sentirnos en casa. Necesitabamos descansar. Y en ese momento, encontramos justo lo que tanta falta nos hacia: un hogar. En fn, como dice el refran, "tu pide, que Dios proveera..." (y lo dice un ateo, a menudo esceptico e incredulo, aunque a veces dude tambien de mi propio escepticismo). Gracias a nuestros queridos amigos Teresa y Daniel, pudimos contactar con la sangha de Thich Nhat Than en Hanoi. Trish, la mujer responsable de la sangha (para los no "iniciados", dicese de una comunidad de personas que se reunen para practicar meditacion), nos invito a quedarnos en la sangha, un maravilloso edificio antiguo de 4 plantas en los que diariamente se reunen vietnamitas y expatriados para sentarse con las piernas cruzadas, cerrar los ojos y respirar. Solo respirar. Tan sencillo y tan complicado...
Asi que gracias a la generosidad de Trish (todo corazon esta mujer, y fuerza y coraje), pudimos disfrutar durante casi 3 semanas de eso que tanta falta nos hacia: un hogar. Soltar las mochilas, soltar el cansancio, soltar las tensiones, soltar... Al final, uno se da cuenta de que un viaje en busca de la espiritualidad tal vez te lleve a algun templo perdido o a alguna montanya sagrada, pero al final el unico viaje espiritual valido es el viaje interior. Y ese es un camino mucho mas dificil de recorrer que el simple hecho de coger un avion o un tren. En definitiva, el camino espiritual no es otra cosa que esa ardua tarea de conseguir estar en paz con uno mismo, y esa es una empresa que requiere, permitaseme la expresion testosteronica, "un par de collons", para sumergirse como Kurtz en el "Corazon de las Tinieblas", y plantarle cara ahi a tus demonios interiores, llamense miedos, inseguridades o desasosiegos varios. Pero al final la empresa siempre merece la pena: tal vez nos sintamos mas desnudos, pero bendita desnudez si nos libra de viejos ropajes que, mas que abrigar, nos asfixian. Y si ademas ese viaje interior es un viaje compartido en pareja, el desafio es doble, pero dobles son tambien las ganancias. Y es que, como decia Kiko Veneno: "Yo regare tus flores, si tu riegas las mias...".
Proxima estacion: wellcome to India (pero eso sera en la proxima entrega). Hasta entonces, un abrazo para todas y todos.
Y uno muy especial para Carmen, guerrera espiritual de Bonalba-Campello. Te queremos Carmensita.
Carlos
























































